Blog

Inicio  /  General   /  Para qué me meteré,..

Sigo sin gritar, lo juro. Que he tenido que utilizar en varias ocasiones el nivel cuatro, cierto es, pero bien cuidado he tenido en el tono y en las palabras pues muy presente he tenido el Rinoceronte Naranja.

Algo que he aprendido en estos días:

Ya os conté que el pasado fin de semana eran las fiestas de nuestra urbanización. Somos pocas familias pero sumamos más de 40 niños, el mayor de doce años. Este año hemos organizado montones de actividades para que ellos disfrutaran. Una de ellas fueron pruebas por equipos. Los niños se organizaron en cuatro grupos y dedicaron toda la semana pasada a entrenar en la piscina, corriendo, velocidad y resistencia, saltando,… Ya se perfilaba uno de ellos como favorito en el que como es lógico y por pura probabilidad había uno de los míos.

Llegó el gran día, con toda la urbanización observando a todos los chiquillos en cada una de las pruebas. El problema fue que aunque los mayores lo dieron todo, algunos de los pequeñines se bloqueó un poco y en lugar de correr en la carrera de relevos, trotaban saludando a sus papás y hermanitos. Yo veía que uno de mis hijos entraba en cólera poco a poco al comprobar que su equipo, el favorito, estaba quedando en segundo lugar. No fue el único, otro de su misma edad estaba igual. Al acabar las pruebas descubrí a los dos en una esquina, llorando!, y convencidos de que los ganadores eran unos tramposos. No sé muy bien por qué me acerqué, ni por qué intenté que entraran en razón total, para acabar mandando a mi hijo a casa para que se relajara. Intenté hablar con él (al nivel cuatro,…) confieso que casi tiro la toalla en más de una ocasión, pensé que tampoco estaba nada mal todo lo que había conseguido, y que en algún momento seguro que iba a tener que volver a empezar,… pero al final ni grité ni le convencí, ni entró en razón, ni nada de nada. Se encabezonó hasta que decidió desencabezonarse, básicamente porque empezaba la siguiente prueba.

Cuando salí vi a la otra mamá, la del otro niño picado, que estaba tan pichi, y al niño picado que se había despicado también tan pichi.

Y digo yo, quién me mandará a mi meterme en cosas de niños? No tendrán derecho a disgustarse cuando acaban de perder? Creo que debería haberle dejado su tiempo de pique y despique, y en cualquier caso, de haber visto algo poco deportivo, haber hablado con él después, cuando estuviera tranquilo y dispuesto a escuchar. En fin, de todo se aprende,… y del Rinoceronte Naranja, más.

Ánimo a los que empezasteis, a los que queréis empezar y a los que empezáis a planteároslo,…

2 comentarios

  • Ehace 4 años

    pues creo q es hora de empeza a plantearmelo… (hola! te leo y te sigo aunq nunca comento!)
    en fin.. q me lo voy a plantear.. q me he dado q las pocas horas diarias q comparto con mi hija, se pasan entre órdenes, gritos, sermones y más sermones…
    y no quiero q recuerde eso de mi cuando crezca

    responder
    • mistrucosparaeducarhace 4 años

      Pues muchas gracias por comentar,…
      Ánimo con el planteamiento,… También una de mis razones es el recuerdo que mis hijos tengan de mi!

      responder

DEJAR UN COMENTARIO

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar