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Inicio  /  Experimentos   /  Nuestros cuentos favoritos: Experimentos para todas las edades

En varias ocasiones os he contado que Miprimero tiene pasión por los inventos y experimentos. Hace poco encontré en su escritorio un paquete forrado con papel arrancado de una libreta y sellado con cinta adhesiva en el que se podía leer “inventos secretos”. Me encanta. Qué inocencia!

Después de que me pillara en más de una ocasión sin saber por dónde salir de sus propuestas, después de decirle cantidad de veces que lo que intentaba hacer no iba a poder ser, una de mis cuñadas, le regaló este libro, gracias al cual pude orientar un poco su curiosidad.


El libro organiza los 140 experimentos en diez grandes grupos: percepción, ciencias de la tierra, biología, matemáticas, química, astronomía, hidráulica, electricidad y magnetismo, mecánica, óptica y ondas, presión y temperatura.
Cada experimento presenta de forma organizada los materiales que se van a necesitar, una descripción de cómo hacerlo y una breve y sencilla explicación del porqué. Además, están catalogado en uno de los tres niveles posibles: principiante, medio y avanzado, lo cual es de mucha utilidad a la hora de escoger el que se va a realizar. 

De este libro, saqué algunos de los experimentos que ya he compartido, como el del ojo lento y el de las membranas semipermeables.

“Experimentos para todas las edades”, está escrito escrito por Ricardo Moreno e ilustrado por Luis Cano. 174 páginas, tapa dura. Editado por Rialp. Cuesta 28 €.

Feliz martes!

1 comentario

  • Kokihace 4 años

    Qué libro tan genial para fomentar ese interés de tu hijo. Mi hermano mayor era igual, mi madre tenía que tener un cuidado tremendo para no encontrárselo desmontando las tapas de los enchufes. De pequeño me arregló una Nancy de ojos luminosos, ahora de mayor me arregla la ducha o el deshumidificador, no se le resiste nada 🙂 Un día, para vacilarme (yo era muy pequeña), me dijo que tenía una fábrica de caramelos. Metió azúcar en un extraño artilugio, le dio a una manivela y por el otro lado sacó un paquetito de caramelos. Ilusa de mí, creí que no tendría que bajar al kiosko nunca más. Pero el pensamiento de “mi hermano es un genio” aún perdura.

    responder

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