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Inicio  /  Planes de acción   /  No quiero volver a repetir (2º parte)

Hace un par de semanas, os contaba que iba a empezar a trabajar en casa con este calendario de rutinas que acababa de hacer y en el que confiaba muchísimo. Y hoy qué tengo que decir de él?

PUES QUE ES ABSOLUTAMENTE GENIAL

Ha sido desde el primer momento un éxito rotundo, si bien hemos tenido que ir modificando algunas cosillas que os cuento a continuación.

  1. A pesar de que a Miprimer Chiquitico (10 años) le gustó mucho la idea desde el principio, como llevaba una temporada chinchoso, la inercia le llevaba a seguir estándolo, así que acabé poniéndole un objetivo-premio-meta o como queráis llamarlo. Mi hijo juega a la nintendo sólo en los tiempos de película. Puede elegir entre la consola y la televisión. Estos tiempos son viernes y sábado por la noche, y sábados y domingos al mediodía. Es decir, cuatro sesiones en total. Pues le dije que para poder disfrutar de una sesión a partir de ahora necesitaría dos puntos. Entonces, si quería disfrutar de las cuatro sesiones, necesitaría ocho puntos. Cada punto lo puede ganar haciendo un paquete de obligaciones (las de la mañana o las de la tarde) de forma autónoma y en el tiempo previsto. Coló. Pero no sólo eso, se relajó y empezó a disfrutar del calendario al momento, organizando sus obligaciones a su gusto y cumpliéndolas después.
  2. A Misegundo Chiquitico (8 años) le chifló la idea desde el primer día. Hace un par de días le marqué un objetivo para motivarlo más: 15 puntos para conseguir una carpeta nueva de su equipo favorito para el colegio, que la suya ya no está muy presentable. Le encantó.
  3. Mitercer Chiquitico (6 años), no disfruta tanto de la libertad de organizarse como disfrutan los dos mayores, supongo que por la edad. Casi prefiere que le organice yo. No tiene necesidad de recompensa material, al menos no la pide. El juego en sí, el punto, mi alegría y la suya es más que suficiente.
  4. A Micuarto Chiquitico (4 años) hay que ayudarle un poco, primero porque no sabe leer, segundo porque quizás es algo pequeño para este plan. Pero funciona genial si le guiamos un poco nosotros o uno de sus hermanos mayores, lo cual es otra de las bondades que tiene este juego. Es una delicia oílos.
  5. Por otro lado, he tenido que añadir algunas tarjetas nuevas como la de vertirse (después de la ducha, algo más que obvio, pero me la han pedido) y preparar las mochilas después de terminar las tareas.
  6. Como no sabía que la Goma Eva y el Blue-Tack se llevaran tan mal, he tenido que hacer un nuevo soporte para las tarjetas plastifidando folios blancos. Ahora van de maravilla.
  7. No repito apenas. Claro que tengo que decirles de vez en cuando que espabilen, que hagan una cosa o la otra, o que estén atentos al calendario, pero mis repeticiones se han reducido de forma sustancial y ésto hace que yo esté mucho más relajada y que los niños también lo estén.
  8. Resumiendo: creo que es un juego ideal para niños de entre 6-10 años (mayores no os lo puedo decir, tendréis que esperar a que crezcan los míos,…), bueno para que los niños encuentren un poco de la libertad que ya empiezan a reclamar, al mismo tiempo que adquieren o refuerzan autonomía. Un buen juego para que papás no tengamos que soportar el tedioso trabajo de ir detrás de nuestros hijos repitiendo como loros.

Feliz jueves!

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