Blog

Inicio  /  General   /  No más gritos

Yo también me uno al reto del rinoceronte naranja.

A estas alturas muchos conoceréis ya a la mamá estadounidense de cuatro niños, que un buen día se dio cuenta de que a veces gritaba demasiado a sus hijos y que no quería seguir haciéndolo. Es por esto por lo que se puso hace ya más de un año el reto: 365 días sin gritar! A día de hoy, lleva 553 días consiguiéndolo (qué crack!).

Yo conocí el reto del rinoceronte naranja hace unos días, cuando mi hermana compartió conmigo este post de The mamas & the papas, que os animo a leer.
Desde entonces no paro de darle vueltas, porque no quiero que mis hijos me recuerden con el grito en la boca todo el tiempo. Me niego ser una madre gritona, ponerme de los nervios, perder los papeles y llegar a transformarme en el mismísimo Chucky. Y total, para qué? pues para conseguir acabar con unos buenos nódulos en la garganta, sentirme fatal todo el día o toda la noche, según la hora del grito y poco más.

Mil veces me he prometido no volver a gritar, mil veces lo he intentado y mil veces me he vuelto a equivocar.

Pero después de leer el artículo que arriba comparto y curiosear un poco la página de the orange rhino, me he venido  arriba otra vez. Porque dicen las malas lenguas que se puede y yo voy a conseguirlo!!

Pera poder empezar, he encontrado aquí doce pasos a seguir que enumero a continuación:
1. Reconocer la necesidad de cambiar. 
2. Fijar un objetivo claro.
3. Hacerlo público a familiares y amigos.
4. Crear una red de apoyo, tanto entre familiares y conocidos como virtualmente.
5. Identificar las situaciones en las que solemos gritar. 
6. Practicar lentamente. 
7. Continúa practicando.
8. Mantén la meta siempre presente.
9. Si gritas, vuelve a empezar.
10. Celebra tus éxitos.
11. Deja de gritar y no pierdas la calma.
12. No estás solo. 

En ese mismo enlace, podréis encontrar las normas que la autora se puso y que ahora os resumo:

1. Clasificó sus distintos niveles de voz del 1 al 7. Su voz debía mantenerse entre el 0, que era su tono habitual y al 4, al borde del grito.
2. Si llegaba a gritar regresaba al día 0.
3. Si los niños estaban en peligro, podía alzar la voz al nivel 6.
4. Si alguna vez utilizaba el nivel 7, intencionado y lleno de maldad e histeria, volvería al día -2.
5. Si ponía en duda el tono utilizado, quería decir que no fue un buen tono y que por tanto era inaceptable.

Pues yo ya me pongo manos a la obra. Mi reto 365 días sin gritar. Podría haber empezado por una semana, o un mes, pero me inspira más el año completo. Empiezo el 20 de agosto, mientras tanto, seguiré cogiendo fuerzas, paciencia, muchas ganas y compañeros para el reto. Además me estoy observando para identificar las situaciones en las que suelo gritar, y así poder empezar con buen pie.

Alguien se apunta?

13 comentarios

DEJAR UN COMENTARIO

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar