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Inicio  /  General   /  La ducha durante los años de crianza

A lo largo de tu infancia, adolescencia y primeros años de juventud, nadie te dice lo valiosas que pueden llegar a ser las duchas. Por eso no le das demasiada importancia. Te duchas a diario, te pones tus cremas a diario, te sientes bien a diario, pero no valoras ese momento de paz y armonía a diario.

Sin embargo, algo cambia en la mujer que se queda embarazada. Es como si nuestro cuerpo hubiera desarrollado una hormona que te pone en alerta y te obliga a desarrollar un ritual que antes no practicabas en torno a la ducha. Se multiplican los tipos de geles, champús y cremas en tu cuarto de baño. Escoges el mejor momento del día para la ocasión, pones música y te relajas, conectas con tu pequeño, hablas con él! Todo es paz absoluta.
Y pasan esos meses y tu retoño llega a vuestro hogar. Y no hay cambios aparentes. Pero un día, la baja paternal se acaba y tu ducha-relax termina con ella dejando vía libre al dúchate como puedas.

Cuando el bebé apenas tiene unos días, esperas a que esté plácidamente dormido para agarrar el interfono, poner el volumen al máximo y entrar en la ducha, asomando la cabeza de vez en cuando y para comprobar si las rayitas luminosas se mueven o no, bien porque no te fías del volumen ni un pelo, bien porque no estás del todo segura de poder escucharlo con el agua de la ducha. Y aunque no oigas ni veas nada, tampoco te duchas del todo a gusto, pues por tu cabeza pasan todo tipo de posibilidades truculentas e imposibles que te obligan a salir para echar un vistazo al retoño que como era de esperar, duerme plácidamente.

Con los primeros meses de vida del pequeño, pasas a la ducha-escenario. Sientas al niño en su hamaca y entras en la ducha. Entonces comienzas a cantar “había una vez una mano,…” y sacas la mano para moverla y coger de paso un poco de champú “…que subía, bajaba y subía,…” ahora toca subir y bajar la mano, pero te estás enjabonando el pelo y las tienes ocupadas, así que sacas la cabecilla que se mueve al compás por la cortina, “…que si estaba contenta bailaba,…” y sacas el pie para aclarar la cabeza, “…y si estaba triste se escondía,…” y como no toca sacar nada, aprovechas para intentar enjabonar el cuerpo entero y aclararlo al mismo tiempo. Podemos estar con esta estrofa toda la ducha, repitiendo versos mientras lo necesitemos, pero dejaremos para el final el “…donde están las manitas?…aquí!” momento cumbre en el que abres la cortina quizás con demasiado ímpetu debido al subidón que tienes por la buena acústica de tu cuarto de baño y saludas al pequeño cual auténtica diva con bata y turbante en el mejor de los casos.
Y llega un momento en el que el bebé ya no aguanta sentadito en su hamaca y empieza esa etapa tan deliciosa en la que aprende tocando y tirando todo lo que encuentra en su camino. Este estilo de ducha es realmente agotador, pues lo pasas reordenando botes que caen a tus pies, tomando gafas y zapatillas de estar por casa y dejándolas lo más alto que puedes mientras mojas el cuarto de baño entero. Durante estos meses, es complicado salir de la ducha con certeza de haberte duchado bien. Conviene hacerse con uno de esos jabones de cuerdo súper hidratante que además puedes usar para el cabello y éste queda suave y se fortalece. Y como no lo encuentras en el mercado, pues compras el que más requisitos cumpla y de lo demás pasas un poco,…
Y crecen los angelitos, y empiezan a pasar largos ratos ensimismados en algunos de sus juegos. Entonces, en una de esas, decides que te metes en la ducha SOLA! Todo un logro. En 32 segundos estás fuera con crema suavizante incluida. Nada más salir llamas “Chiquitico””Gordito””eooooo”. Nunca hay respuesta. Si está como lo habías dejado, no contestará por el nivel de “a su bolitis” que alcanzó. Si cambió de actividad, no contestará porque estará sacando todos los tapers de la cocina o porque ha aprovechado para hidratar sus piernas con un bote de Nivea entero.
Desde los cuatro años y al menos hasta los 10 que tiene ya Miprimer Chiquitico, la ducha se convierte en el momento idóneo para preguntar a mamá por los calcetines del Madrid, si hay colegio o no, qué hay que hacer para resolver lo que te parece ser un problema de matemáticas que te leen desde el otro lado de la puerta cerrada a cal y canto para evitar que te metan la calculadora bajo el agua,… Lo más curioso de esta época, es que no sabes muy bien por qué, a ninguno se le pasa por la cabeza que el me ha dicho, ha dicho, me ha hecho y ha hecho, en ese momento te importa, cómo lo digo para que no suene mal, un carajo? Y que lo único que quieres es asegurarte de aclarar bien el champú, mientras intentas relajarte y coger fuerzas, que está claro que las vas a necesitar, para el resto del día.
No sé qué pasará cuando mis hijos crezcan,  vuelvan mis duchas relajantes y empiecen las suyas con espectadores. Quizás entonces sepa valorar tan apreciado momento del día. Quizás entonces eche de menos a Mischiquiticos que tanto llenan mis días.Feliz miércoles!

6 comentarios

  • Maitehace 3 años

    Me parto!!!, me he visto totalmente reflejada…..jajaja!!, los míos acaban entrando en el baño por si acaso no me he enterado bien de lo que me querían decir. Es curioso pero al padre nunca le molestan mientras está en la ducha ( ni cuando no está….jajaja)

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  • Ansur Garridohace 3 años

    Ja ja ja, lo que me he reído

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  • Labrando un Hogarhace 3 años

    Si, eso es verdad.. cuando era adolescente nunca pensé que le baño podía ser mi lugar de escape en el futuro ;)…

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  • mistrucosparaeducarhace 3 años

    Maite, tienes razón. Al padre no le molestan! Somos nosotras las imantadas,…
    Ansur. Si gracia tiene, pero gracia retrospectiva,… Que en ese momento te los comes,…
    Labrando un hogar. Ves? Nadie nos avisa y dejamos escapar cientos de duchas de las que disfrutar, para dejarlas después en algún lugar del cerebro con el fin de recuperar las imágenes en años venideros,…

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  • ¡Qué razón tienes! Ya no se acuerda una de lo que es hacer algo tranquilamente y menos una ducha. Lo del baño relajante, pasó a la historia no sé cuantos años hace, pero en Marzo estuve de viaje de trabajo en Madrid y lo que más celebré es darme un baño sola, con agua caliente y en completo silencio.
    No sé cuándo tocara otro, jejeje.
    Besos.

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  • Yo y mis mini yoshace 3 años

    jajaja, la epoca de primer bebe en silla relax mientras una intenta ducharse en 2 segundos es buenisima!! Lo peor es cuando tienes varios (y de eso sabes tu mas que yo!!!) en edades aproximadas… buff, hay si que ya, olvidate!! PERO, PERO, PERO, yo este domingo, que fue el dia de la madre aqui, ME DI UN BAÑO!! si, si, si, como lo ois!!! 🙂 jajaja Todo llega, todo pasa…

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