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Inicio  /  General   /  Hablemos de sexualidad con nuestros hijos

Hace unas semanas os conté que estaba haciendo un curso de preadolescencia y lógicamente dentro de él tenía que haber una sesión de sexualidad.

Son muchas las cosas que se dijeron, muchas las discusiones que surgieron, algunos estuvieron conformes pero sobre todo, hubo mucho asombro general con lo que se estaba exponiendo.

Os cuento a continuación, quizás de manera un poco desordenada, algunas de las conclusiones que saqué, junto con otras que he ido sacando durante estos años gracias a conversaciones con gente especializada, mi experiencia y la de otros papás:


– Hay que hablar de sexualidad con nuestros hijos desde que son pequeños, adaptándonos a la edad y madurez de cada uno, respondiendo a las preguntas que les van surgiendo a medida que crecen, sin mentiras y sin dejar dudas sin aclarar.

– Cuando contestemos a sus dudas y desde pequeños debemos usar los nombres reales. Nos referiremos de este modo al pene, vagina, orgasmo, eyaculación,… evitando sinónimos varios utilizados frecuentemente.

– Si los niños no preguntan, hay que provocar la conversación preguntando si entendieron bien un chiste que les contaron en el colegio, alguna escena de una película,…

– También podemos aprovechar conversaciones que nos reproducen del colegio, en las que les ha llegado algo de información, aunque ni siquiera les haya generado curiosidad, para explicarles bien aquello de lo que están hablando.

– Si llegada a la edad de 7/8 años el niño o la niña no ha preguntado nada, debemos dejarle bien claro cuál es el origen de la vida en una conversación que tiene que ser lo más natural posible, aprovechando una merienda después del dentista, un almuerzo después de una escapada con el niño para comprarle un estuche, o la escusa que se te ocurra.

– Los niños están muchísimo más informados de lo que imaginamos, no seamos ilusos.

Hace tiempo, una amiga me dijo dos cosas que me ayudan cuando no sé cómo empezar a hablar con mis hijos de sexo:
Más vale llegar un año antes que un día después. Informar y formar nosotros antes de que informen a su manera los compañero de clase. Es posible que si esto llega a ocurrir sean ellos los que no quieran hablar con nosotros.

A preguntas concretas, respuestas concretas. Que un hijo nos pregunte acerca de una “mamada”, una “paja”, … puede resultar violento, pero si ellos lo preguntaron de forma directa, es porque necesitan una respuesta directa y muy concreta. Andarse por las ramas y acabar contestando a medias, hará por un lado que el niño se disperse y por otro, que la duda quede sin resolver, así que más tarde o más temprano irá a buscar la respuesta a otro sitio. Si en ese momento no sabemos muy bien la respuesta, podemos contestar más o menos inicialmente, informarnos bien a continuación, para acercarnos finalmente y decirles que nos habíamos olvidado de algún detalle o similar.

– Tampoco debemos contestarles con un “ya hablaremos” o “pregúntale a tu madre” o “ya le diré a tu padre que te lo explique”, … para después dejarlo estar. Debemos saber que pasados 10-15 días, habremos perdido una oportunidad para crear un lazo de unión y avanzar un poco más en esa confianza.

– Si conseguimos crear un clima de confianza en el que puedan preguntar los niños con completa libertad y naturalidad, sin miedos y sabiendo que se les va a contestar con sinceridad, nuestros hijos sabrán que quienes más saben de sexualidad somos nosotros, y que somos nosotros quienes mejor vamos a responder a sus dudas, consiguiendo entonces que sean ellos los que se acerquen tranquilamente a nosotros para obtener las respuestas. De este modo, tendremos la oportunidad de no sólo informar a nuestros hijos sino de formarlos en este punto tan importante de su vida que por pudor o vergüenza durante tantos años se ha dejado de lado.

Os dejo un par de libros que me han recomendado. No puedo hablaros de ellos, pues no los tenían en las librerías que tengo a mano y he tenido que encargarlos. Ya os comentaré algo más cuando los lea:
– “Hablemos de sexo con nuestros hijos”, de Nieves González Rico, una guía práctica llena de orientaciones didácticas y situaciones cotidianas de educación afectivo-sexual con el fin de dar a los padres pautas concretas para hablar sobre sexualidad con sus hijos desde la infancia hasta la adolescencia.
– “Por favor, háblame del amor” de Inès Pélissié du Rausas, manual práctico en el que se expone cómo hablar con nuestros hijos de sexualidad por edades.

Feliz jueves.

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