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El yin y yang es un concepto fundamentado en la dualidad de todo lo existente en el universo según la filosofía oriental. Describe las dos fuerzas fundamentales aparentemente opuestas y complementarias, que se encuentran en todas las cosas.
Los chinos dicen que si el primero de tus hijos es el yin, el siguiente será el yang…y cuánta razón tienen…

Yo me he fijado es eso un montón de veces y casi siempre pasa. Y es que tiene que ser así a la fuerza, porque aunque dos niños sean del mismo padre y de la misma madre, ya desde el embarazo estuvieron rodeados de unas circunstancias totalmente distintas. Analizo mi caso:

Durante el embarazo de Yin, tenía en el cuarto de baño todo tipo de cremas (la de la cara de día y la de la noche, contorno de ojos, una antiestrías para la barriga y pecho, antimanchas para las zonas manchadas, para piernas una que me congelaba y que dejaba aroma a mentol por toda la casa, y para el resto, poco queda ya, una hidratante normal), y no había un solo día que no dedicara a cada zona el tiempo preciso para su correcta aplicación. La frecuencia y el modo de extender las cremas en el de Yang cambió radicalmente (hoy sí, semana y media no, pero juro que a partir de hoy seré constante,…).

Los baños relajantes y eternos en el embarazo de Yin, pasaron a ser duchas ultrarrápidas, sacando la cabeza por la cortinilla cada 30 segundos para saludar a los espectadores.

En el embarazo de Yin si no dormía, no pasaba nada porque la siesta  del tigre a las 11 de la mañana o a la vuelta del trabajo a las 18, era una opción. Si en el embarazo de Yang por casualidad pasé una mala noche, de premio me llevé unas ojeras un poco más pronunciadas (que todavía guardo de recuerdo) y escozor de ojos para el resto del día, así que olvídate de las lentillas  y a buscarle glamour a las gafas.

Y tumbarse a escuchar música relajada para conectar con mi bebé, se convirtió en gateos, saltos y bailes con coreografía completa a las tres de la tarde.

Cuando Yin nació, deseaba que me dieran el alta y llegar a casa con mi bebé lo antes posible. Cuando nació Yang, supliqué quedarme ingresada un día (o dos) más en el hospital.

Yin se crió en un ambiente de paz, momentos de silencio y música de Mozart. Yang nació con el caos acampando en casa a sus anchas, entre gritos de victoria y CDs del cantajuegos.

Si Yin decía “a”, ahí estaba yo rauda y veloz. El pobre Yang tuvo que decir unas cuantas “as” más antes de ser atendido.

Con Yin tuvimos tiempo de armar todos los puzzles del mercado, encajamos todo tipo de formas geométricas en sus respectivos agujeros, pintamos todos los animales que hay sobre la faz de la tierra, los del fondo del mar y los extinguidos. Cuando conoció los típicos seis colores nos lanzamos al rojo bermellón, al añil y al malva,…
A Yang le gustaba más destrozar los puzzles que Yin había montado. Aprendimos animales nuevos tales como Gormitis, Transformers y Bakugans,… En cuanto a los colores, le enseñamos los tres primarios, un buen día se sabía ya todos los demás, cómo? supongo que los escuchó.

Es lógico entender que Yin sea más tranquilo y pausado, intelectual, racional, responsable y consecuente y que tenga muy claro qué quiere ser de mayor. Yang sin embargo será más nervioso y vivaz, emocional, apasionado, irresponsable e inconsecuente, no sabe muy bien si será Hulk, bombero o Spider, quizás las tres cosas a la vez.

Y puntualizo dos cosas a esto que dijeron los chinos:

  • Una vez se instaura en casa el yang, pues el resto será yang y cada vez más yang e incluso SUPERYANG.
  • Hay algo que ambos tienen en común y es que aunque sean distintos, los dos son geniales. 

Y os aseguro que mi intención está muy lejos de desanimar a nadie a tener un segundo hijo. Por supuesto que volvería a tener otra vez a mi Yin, a mis Yangs y a mi SUPERYANG, porque si bien no he podido dar lo mismo a todos, les doy TODO lo que puedo y además se tienen los unos a los otros para jugar, cuidarse y quererse de una manera que yo nunca podré. Como hermanos.

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10 comentarios

  • Qué bien explicado…Yo de momento tengo a mi Ying y esperemos que un día venga Yang. Asusta un poco, pero supongo que la naturaleza también ayuda y da empujones para que las cosas se lleven con una sonrisa!
    Me ha encantado el post!!!

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  • mistrucosparaeducarhace 6 años

    Gracias Sardinas, pero con P. Nos hemos cruzado comentando por la blogosfera.

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  • Anonymoushace 6 años

    Pues Laura, yo tengo mi Ying y de camino el Yang y ya te digo q empezando por el embarazo, nada puede ser como antes, y eso q no lo llevo nada mal. Mi Ying es genial,como para repetir,así q una vez haya nacido mi Yang,espero no llamar nunca a la primera la Ying-Trampa.
    Lo que no explicas es qué ocurre con los dos chinitos siguientes…porque detrás de tu Ying y tu Yang, han venido “Songoku” y “Picachu”….espero nos digas el secreto y que no sea a base de renunciar a tus estupendos tratamientos corporales!!!!!
    Besitos de Emma 17.

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  • mistrucosparaeducarhace 6 años

    Emma17, mis estupendos tratamientos corporales pasaron a mejor vida. Sniff sniff.
    Mi yin y mis yangs son geniales, aunque diciéndotelo a tí a lo mejor no cuela, que los tienes muy cerca…
    Me parto con Songoku y Picachu,…a lo mejor renombro a los chiquillos,…
    Por cierto, tu Yin es genial y tu Yang seguro que también lo será.
    Besos guapa!!

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  • Anonymoushace 6 años

    Pues no tengo queja en absoluto de tus angelitos,a pesar de la cercanía…sabes q no lo diría si no fuera así. Por eso tomo nota de tu blog…pq veo que FUNCIONAN TUS TRUCOS PARA EDUCAR.
    Sigue así Laura,lo haces fenomenal!!!

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  • Beatricehace 6 años

    Los hijos son distintos unos de otros, normal, es que no son la misma persona. No me meto en filosofías orientales por que desconozco absolutamente este campo. LO que tengo claro es que donde hay dos ya hay diferencias, yo tengo 10 y cada uno es distinto al anterior. Son todos buenos, alegres, a ratos cargantes como su madre, despistados cuando quieren y muy atentos cuando les interesa. Y así con todos los adjetivos que podemos emplear.
    Creo que lo que dices que no has dado a todos lo mismo es mentira, no te das cuenta, les has dado a todos lo mismo, todo tu amor de madre, lo que ocurre es que ese amor se demuestra o materializa de maneras distintas según sea uno u otro el que lo recibe.Depende de las necesidades de cada hijo en cada momento. A mi hijo de 13 años le beso y abrazo como a todos pero no le achucho como se hace al bebé de 8 meses.
    En cada momento de la vida, y según se van teniendo más hijos el tiempo se reparte entre todos pero el cariño no hace falta, por que todo es para cada uno, hay más y más, y no tengo ni idea de cómo ocurre pero es así, una maravilla. Aquí las matemáticas no sirven, ni la filosofía ni nada de nada.

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  • Anonymoushace 6 años

    BUENÍSIMO!

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  • Mamás Todoterrenohace 6 años

    Hola!! Me gusta mucho tu blog!! Es la primera vez que paso por aquí. Buena entrada. Ava

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  • mistrucosparaeducarhace 6 años

    Beatrice: sí, cuando decía que les he dado TODO, me refería a eso, a tomo mi tiempo, mi paciencia, mi cariño, mi amor de madre… Estoy de acuerdo contigo que a cada hijo hay que darle lo que necesita. Nuestro sexto sentido no para de trabajar!! Y chica, tú debes tener un callo!! que yo con cuatro me vuelvo loca y hay veces que me acuesto pensando que lo hago fatal, no puedo imaginar cómo te las apañarás tú.
    Anónimo: gracias.
    Mamás todoterreno: garcias y bienvenida.

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  • Raquelhace 6 años

    Bueno, yo siempre comento lo mismo… cuando nació Sofía todo se esterelizaba, los chupetes que usaba se iban directo al esterilizador, la ropita la planchaba, incluídos los bodis y los pijamas…
    Cuando nació Diego, los bodies y los pijamas pasaron del colgador al armario directamente, y los chupetes bajo el grifo y punto pelota… no sé, supongo que lo que tenemos con uno sólo que diferencia al resto es simplemente el tiempo… pero nos las apañamos igual, no?… yo he descubierto que me han salido manos extra!!. Mi hermana con uno no puede con la mitad de lo que yo con dos (y medio)… así que creo que la necesidad nos enseña…
    Besos guapa!

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