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-300!!!

La semana pasada, a partir de la publicación que titulé vuelta a los puntos y  de un comentario que dejó Emma17, se me ocurrió que podría ser interesante explicar a grandes rasgos la vida de un objetivo por puntos cualquiera:

Por norma general, cuando empezamos el juego estamos todos bastante entusiasmados. Los niños son angelicos que derrochan amor y paz ahí por donde pasan, y la menda es el Santo Job en versión femenina. Es tan emocionante que todo nos sale estupendamente, así que no es de extrañar que lluevan los puntos en nuestro dulce y armonioso hogar.

Con el tiempo (unas pocas horas, con suerte un par de días, no os creáis,…) la cosa empieza a torcerse. Hay quien no termina la cena, quien deja todos los libros desparramados por el salón, quien utiliza sus mejores artes para no mover un dedo cuando se lo pedimos,… pero no pasa nada, porque a mí me pilla con una descomunal resaca de felicidad por las horas previas vividas, así que con mis mejores modales les explico que sintiéndolo mucho, no puedo darles los puntos convenidos (ojo! no resto). Este es el mejor momento del juego, cuando ellos comprenden que haciendo las cosas bien, tienen una recompensa buena inmediata, pero que haciéndolo mal, no se les puede dar. Es el momento en el que eligen, ejecutan y recogen o no sus frutos.

Por desgracia, tarde o temprano se empiezan a romper algunas de las normas inquebrantables que tenemos en casa (pegar, insultar, mentir), y aquí si hay punto negativo.

Finalmente, por falta de motivación, agotamiento, aburrimiento, embotellamiento matemático o lo que sea, a las dos o tres semanas, pueden ocurrir dos cosas:

  • El mural pasa a ser parte de la decoración de la cocina, muy mono y todo eso, pero realmente no sirve para nada (esta es la mejor de las dos opciones).
  • Que no te acuerdes de los puntos más que cuando se portan mal, no es raro acabar repartiendo negativos a pleno pulmón (no vaya a ser que los vecinos no se enteren,…): te voy a quitar dos puntos, no diez,… no, no, mejor trescientos!!

En mi opinión, sea por el motivo que sea, llegados a este punto, lo mejor es proceder a la retirada el cartel. Analicemos cada caso:

  • Cuando es parte de la decoración, en realidad no hay ningún problema en que se quede donde estaba, es bonito y nos recuerda (sobre todo en esos momentos de autotortura típicos de madre) que al fin y al cabo, no somos tan malas. La única razón por la que animo a guardarlo es si se quiere volver a utilizar. Da muchísimo mejor resultado cuando no lo han visto en una temporada.
  • En el segundo de los casos, urge y mucho dejar el juego. No sólo no ayuda, sino que su presencia empeora y mucho la cosa. Si te ha gustado y has obtenido resultados, déjalo para dentro de un par de meses, volverá a ser un exitazo. Mientras tanto, … a inventar otra cosa!

9 comentarios

  • Jirafahace 6 años

    Nosotros aún no hemos recurrido a puntos, aunque todo se andará. Lo que sí creo que es más complicado de lo que en principio parece, precisamente por lo que explicas en este post.
    Mi peque sabe que para conseguir algo extra debe hacer esto o aquello (que previamente se le ha dejado claro) aunque ultimamente si no quiere por ejemplo yogur, le da igual no tener recompensa. En fin, como todo, creo o espero que sea una etapa.

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  • mistrucosparaeducarhace 6 años

    No jirafa!!
    En realidad es sencillisimo y divertidísimo. Lo que pasa es que está un poco exagerado…jeje

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  • Rachelhace 6 años

    con mis hijos los puntos no funcionan…los hemos probados todos…y no funciona yo termino desquiciada con presion extra.

    No se si es una locura pero he tomado la opcion de no castigar por nada si freno la discusion…y despues cuando todo esta calmado me acerco y hablo con el causante…pero sin castigo solo una pequeña charla de concienciacion..realmente la cosa ha mejorado muchísimo..

    besotes

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  • mistrucosparaeducarhace 6 años

    Rachel, si te digo la verdad no es mío el gen fan de los puntos que han heredado mis hijos. A mí me funciona de maravilla, pero tiene un límite.
    Yo a veces también dejo que pase la discusión sin intervenir, no creo que sea una locura, digo yo que poco a poco tendremos que dejarles que solucionen ellos solos sus cosas…

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  • Beatricehace 6 años

    Yo si que creo en los puntos. Es un método de motivación que da buenos resultados pero efectivamente la rutina se hace dura, para todos.
    El poner un cartel, dar puntos, es medio para mantenerlos motivados, pero si es cierto que llega un momento en que ese cartel en concreto está de adorno, momento no de hacerlo desaparecer sin más sino colocar otro en su lugar, o cambiar la pegatina que se pone.
    Es buena idea hacer un juego de la oca para ir moviendo tu pieza según consigues mejora en tu encargo, tareas, preparación uniforme…O poner un medidor de suelo hacia techo donde cada centímetro es un ir a más en esos puntos de lucha con los niños.
    El hecho de poner un cartel es como llamada de atención, cuando el ojo se acostumbra este debe ser cambiado por otro (cartel o lo que sea).
    Mamis/papis no olvidemos que es medio y no fin para educar a nuestros hijos. A veces pensamos que por ponerlo todo está hecho y eso sólo es el principio.La educación requiere tiempo y tiene sus tiempos. No hay que bajar la guardia pero tampoco dejarse vencer por la primera contrariedad.
    Hay que renovarse o morir, y cuanto más pequeños los niños la renovación debe ser más rápida.

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  • mistrucosparaeducarhace 6 años

    Gracias por tu comentario Beatrice, y por compartir tu experiencia e ideas que me han encantado y que pienso usar.
    A mí, ya lo he dicho, los puntos y objetivos varios, me han dado resultados buenísimos, por eso los comparto, pero hay que avisar hay momentos malos y en los que las cosas no van a salir bien.
    Gracias de nuevo!

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  • Anonymoushace 6 años

    Bueno chic@s…me siento mejor ahora que he leído que no es tan raro que tu tabla de caritas felices/tristes se quede de adorno en la cocina (yo también la tengo ahí).
    Es difícil con una niña de 3 años que aún no sabe leer hacer un cuadro que deba cumplir a diario…No porque no lo cumpla a su edad, sino pq no tengo tiempo para cambiar dibujitos de “lavarse los dientes” o “recoger juguetes” para crear nuevas motivaciones. Así que cuando sepa leer, creo que el cuadro será más versátil pq podré cambiar tareas más a menudo y no aburrirla ni aburrirme yo.
    Gracias por tenerme en cuenta en tu blog de hoy, Laura.
    Besito de Emma17.

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  • mistrucosparaeducarhace 6 años

    Emma17, gracias a tí por tus comentarios guapa!!
    Besos.

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  • Madre desesperadahace 6 años

    Me temo que en el plan que está Daniel iba a acaba con – 3.000. Aún es muy pequeño para los puntos, pero me parece una idea genial.

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